En el contexto actual de creciente preocupación por el medio ambiente y la contaminación, la industria automotriz ha implementado diversas tecnologías para reducir las emisiones nocivas generadas por los motores de combustión interna. Una de las soluciones más efectivas y extendidas en los vehículos diésel modernos es el uso de AdBlue, también conocido como DEF (Diesel Exhaust Fluid).
AdBlue es una solución acuosa compuesta por un 32.5% de urea de alta pureza y un 67.5% de agua desmineralizada. Se utiliza en sistemas de reducción catalítica selectiva (SCR, por sus siglas en inglés), una tecnología que permite disminuir significativamente las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx), compuestos altamente contaminantes y perjudiciales para la salud.
La frecuencia de llenado del depósito de AdBlue® depende de varios factores, como el modelo del vehículo, la cilindrada del motor, el uso de AdBlue® y la forma de conducir. No obstante, un depósito de AdBlue® suele durar entre 3750 y 11 000 km, tras un consumo de AdBlue® entre el 1 y el 6 % del consumo de combustible diésel1.
Ford Motors
Los coches diésel actuales vienen con una novedad que muchos aún desconocemos, el deposito AlBlue. Se trata de un compuesto, que se aplica mediante la reducción catalítica selectiva (SCR), consiguiendo rebajar las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx), las que más preocupan en los diésel. Y es que las emisiones de este tipo de combustible siempre han estado en el punto de mira de las políticas anticontaminación, que han obligado a su instalación.
Mercedes Benz Motors
Desde el 1 de septiembre de 2014, la norma Euro 6 —que ha sido obligatoria para todos los vehículos registrados por primera vez desde el 1 de septiembre de 2015— está en vigor en toda Europa para la homologación de nuevos automóviles de pasajeros. Además de la norma de emisiones Euro 6b, actualmente se está trabajando en la legislación sobre Emisiones en Condiciones Reales de Conducción (RDE, por sus siglas en inglés) como parte de la norma Euro 6c. De acuerdo con la propuesta de la Comisión de la UE, la regulación RDE entró en vigor para los nuevos modelos a partir de septiembre de 2017 y para todos los vehículos nuevos un año después.
Contar con una certificación tipo ISO es fundamental para asegurar la calidad, la seguridad y la estandarización de productos y procesos a nivel global. Estas certificaciones permiten a las empresas demostrar el cumplimiento de normas internacionales, lo que incrementa la confianza de clientes, proveedores y organismos reguladores, y facilita el acceso a nuevos mercados.
ISO 22241 / AUS32
La norma ISO 22241 es especialmente importante en el contexto del uso de AdBlue (AUS 32) en vehículos diésel con sistemas SCR, ya que regula la pureza, almacenamiento y manejo de esta solución. El cumplimiento con esta norma es esencial para evitar daños al sistema catalítico y asegurar la reducción efectiva de emisiones contaminantes.